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Sept. 2006 Mi aventura ha sido por el Yemen, el país de la Reina SABA y allí van mis impresiones: “Yemen es un país rico en gas y petróleo, reunificado desde 1986, anteriormente el sur había sido comunista. Para localizarlo deberemos situarnos en la península Arábiga entre el mar Rojo y el océano Índico, justo debajo de Arabia Saudi y al lado de Omán, al oeste de África. Para tener una imagen gráfica del Yemen, deberíamos imaginar una película de Semana Santa donde se describe la vida de Jesús: los hombres montados en burro y las mujeres buscando agua. Una inmersión en el Yemen es un redescubrimiento hacia la edad media con generadores de electricidad, parece un país salido de un cuento de las mil y una noches. El norte de Yemen es montañoso y verde con pueblos situados en lo más alto de las montañas (entre 2.000 y 3.000 m), se dice que a los Yemeníes les gusta construir en lugares muy complicados. Las casas de los pueblos están hechas de piedra. Las casas están colocadas alrededor de la cumbre a modo de muralla. En algunos pueblos hasta hace 30 años todavía cerraban las puertas de entrada para defenderse de los intrusos. Las casas en forma cuadrada recuerdan las casas que colocamos en los Belén de Navidad. Forman estructuras de hasta 7 pisos, tienen ingeniosos sistemas de ventilación que en verano sirven para evitar el calor y en invierno mantienen el calor. Es magnifico contemplar las diferentes formas de las ventanas. Sana’a es la capital del Yemen, su casco antiguo ha sido declarado patrimonio de la humanidad. Se trata de un barrio donde las casas han sido reconstruidas, aunque con algunas criticas. Las casas son cuadradas de piedra vista y las ventanas tienen un reborde blanco que realza su forma. El sur es un gran desierto con dunas y se encuentran los vestigios del Reino de Saba. Marib era la capital y símbolo de la grandeza de su reino gracias al comercio de especies, incienso y mirra, data de 1.000 antes de la era cristiana. Aunque poco queda de esa época, existen 5 columnas y media de piedra que formaban parte del Templo de Bilquis, rebautizado con el Templo del Sol. Ahora también son símbolo de los 5 pilares de la religión islámica: – Credo (no hay más Dios que Alá y Mahoma su profeta), – Oración (todo musulmán debe efectuar 5 plegarias al día), – Limosna (cada musulmán debe entregar 1/14 parte de sus ingresos obtenidos durante el año para los más pobres y desvanecidos), – Ayuno (ramadán 9º mes del calendario lunar islámico. No se puede ingerir ni agua, ni alimentos desde el amanecer hasta la puesta del sol), – Peregrinación (todo musulmán debe peregrinar a la cuidad santa de la Meca, cuna del profeta. Es la única de las 5 obligaciones fundamentales que el creyente no tienen que realizar imperativamente sino puede permitirse el viaje). Se dice que la media columna es la Jihad, perseverancia hacia en el camino hacia Ala, y tiene una segunda acepción guerra santa. Existe la Manhattan del desierto, Shibam Hadramut con sus rascacielos de lodo ha sido declarado patrimonio de la humanidad junto a Sana’a y Zabid. Sus construcciones son parecidas a las más modernos edificaciones con un perfecto contorno cuadrado pintadas de blanco, aunque sus ladrillos son de puro lodo, sus 8 pisos dan un terrible vértigo. Hodaeidah en el mar Rojo y Mukalla en el océano indico son los principales puertos y en sus lonjas puedes encontrar tiburones, peces espada, peces manta,… Se dice que hace unos años los habitantes de los pueblos cuando veían a un turista se escondían en sus casas, pero un guía Italiano tuvo la idea de ir regalando bolis y ahora se ha convertido en principal sistema de comunicación con los nativos. Su ingles se limita a 3 frases: Where are you from? What is your name? How old are you? Siempre lo mismo, sin cese y con mucho empeño. Algunos han conseguido aprender algo más de los guiris y sirven de guía local. Las mujeres están relegadas a cuidar los hijos, los animales e ir a buscar agua. Van cubiertas por una túnica, una capa y un velo negro que sólo deja entre ver una fina línea entre sus ojos. No se sientan en los bares, comen en las zonas reservadas a familias en los restaurantes, y no deciden su matrimonio. En los meses estivales se celebran las bodas por todo el Yemen, al igual que aquí cuestan una pasta, aunque duran 3 días. Las bodas se inician cuando un hombre decide que debe casarse, elije una mujer y entonces habla con sus padres quienes le entregan una fotografía de ella y ofrece una dote. Si los padres de ella aceptan se lleva a cabo el matrimonio. La novia aparece el 2 día de la boda para celebrar los festejos, siempre por separado. Siempre con mucho qat… El qat es una droga blanda extendida por todo el país que hace paralizar su productividad. Sobre las 2 del mediodía todos los Yemeníes buscan su dosis diaria de qat tanto hombres, niños como mujeres. Su ingesta comienza por la tarde entonces sus habitantes se vuelven hombres-rumiantes. Los hombres van vestidos con una túnica blanca, una americana occidental, un cinturón con un puñal llamado Jambia, y muchos de ellos armados con fusiles Kalesnikov. Su cocina no se destaca. Existe un pan redondo hecho al horno, pollo al ast, carne al horno, shawarma, y para los más intrépidos un guiso de verduras y carne. De postre un pan dulce con sésamo y miel. Una experiencia para conocer otra cultura distinta a la nuestra, una inmersión rápida a la cultura islámica.

Autor: Amor Pujol para Atmosfera Oriental